Del ius utendi al capitalismo

El hombre superior ama su alma; el hombre inferior ama su propiedad.Lin Yutang

Cuando hablamos de propiedad nos referimos a el poder que tiene un ser humano sobre un objeto, un bien u otro ser vivo. Por la que se atribuye a su titular la capacidad de disponer del mismo, sin más limitaciones que las que imponga la ley.

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Mi forma de entender el veganismo

Una vida en la que nos pasan cosas positivas es una vida valiosa que es beneficiosa para nosotros vivir. Este es el motivo por el que nos daña la muerte, porque hace que dejemos de vivir las cosas positivas que nos pueden pasar en la vida. Y puede darse también el caso contrario. Imaginemos, por ejemplo, una vida padeciendo tormentos en una cámara de tortura, sin ningún disfrute y sólo con un terrible sufrimiento. Tal vida sería horrible. Podríamos considerar que sería mejor no vivir que vivir de ese modo. Sería, por tanto, una vida con un valor negativo. Asimismo, una vida sin ninguna clase de experiencias, una vida en un estado de total inconsciencia […] es una vida que ni tiene cosas positivas ni cosas negativas para quien la viva. Ni es bueno ni es malo vivir una vida así: simplemente, no tiene ningún valor, ni positivo ni negativo.Óscar Horta

Desde el año 2010 soy vegano, fue un proceso paulatino desde hace muchos años. Mi sentimiento hacia los animales es muy grande desde bien pequeño, pero es entonces, con 18 años, cuando decido ser vegano.

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Redefiniendo el altruismo

El altruismo se entiende como aquel comportamiento que aumenta las probabilidades de supervivencia de otros a costa de una reducción de las propias. y aquel sacrificio personal por el beneficio de otros sin esperar nada a cambio.

En contraposición del altruismo encontramos el egoísmo, y existen muchas teorías sobre el egoísmos, todas centradas en contra del altruismo. Continúa leyendo Redefiniendo el altruismo

Educación: otro poder a separar del Estado

La educación en el término de enseñanza ha evolucionado continuamente a lo largo de los años, desde la antigua Grecia, pasando por el control religioso de la educación a la actualidad. La educación está controlada por los gobiernos en la mayoría de los países, y esto puede llegar a ser incluso más peligroso a que sean gobernados por la religión.

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¿Ejércitos? falsa necesidad

Los ejércitos son aquellas instituciones encargadas de la defensa o ataque militar de un Estado. Como tal, cada país define la estructura que debe tomar, así como el tipo y cantidad de unidades que lo formarán, su composición, sus misiones y su equipo.

Las fuerzas armadas de cada país pueden estar formadas por ciudadanos reclutados mediante un sistema de servicio militar obligatorio, por soldados profesionales de carácter voluntario, o por una combinación de ambos sistemas.

Los ejércitos tienen una estructura jerárquica estricta, basada en unidades militares y un sistema de escalafón formado por militares de distintos rangos. El mando supremo suele ser el jefe del estado o la persona en quien delegue, aunque siempre influenciado por el ministerio de defensa, que es el organismo estatal de un país que se encarga de dirigir y organizar a las Fuerzas armadas, cuidar del abastecimiento y guarnición de las plazas y de cuanto concierne a la defensa del Estado.

Los Estados tienen una característica esencial: la soberanía, esto es, la facultad de implantar y ejercer su autoridad de la manera en la que lo crean conveniente. Para que el ejercicio de la soberanía por parte de los Estados no perjudique a otras naciones, se crean límites definidos en porciones de tierra, agua y aire. En el punto preciso y exacto en que estos límites llegan a su fin es cuando se habla de fronteras.

El deber del ejército es cubrir esa soberanía territorial ante posibles ataques externos. También entra en su deber las guerras civiles o estados de alerta en el país. Y ya fuera de las fronteras… invadir países.

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Trabajo improductivo

Trabajo, en economía, es la medida del esfuerzo hecho por seres humanos. Ese trabajo normalmente debe ser remunerado, en forma de dinero, ya que vivimos en una sociedad capitalista. Esa remuneración monetaria se convierte entonces en la medida del esfuerzo realizado por el ser humano.

Es aquí donde entramos en la teoría del valor-trabajo, una teoría que considera que el valor de un bien o servicio depende de la cantidad de trabajo que lleva incorporado.

Por ejemplo, el precio de una mesa de madera estará compuesto de forma proporcional al nivel de producción por el mantenimiento del árbol, el talado del mismo y las horas de tratamiento a la madera hasta convertirlo en una mesa, así como el transporte de la misma y las herramientas utilizadas.

Y cada uno de los elementos que componen ese precio, tiene su propia composición, como la fabricación de las herramientas, el coste de camiones para transporte, conducción, gasoil, peajes… etc. etc.

Adam Smith entendía que el trabajo era la calidad de medida exacta para cuantificar el valor. Para él, el valor era la cantidad de trabajo que uno podía recibir a cambio de su mercancía. Los bienes podían aumentar de valor, pero lo que siempre permanece invariable es el trabajo, o sea el desgaste de energía para producirlos, siendo entonces el trabajo el patrón definitivo e invariable del valor. Se trata de la teoría del valor comandado o adquirido. Aunque no era el factor determinante de los precios , estos oscilaban hacia su precio de producción gracias al juego de la oferta y la demanda.

Pero no voy a centrarme en Adam Smith, sino en Karl Marx.

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Las fronteras

Los Estados tienen una característica esencial: la soberanía, esto es, la facultad de implantar y ejercer su autoridad de la manera en la que lo crean conveniente. Para que el ejercicio de la soberanía por parte de los Estados no perjudique a otras naciones, se crean límites definidos en porciones de tierra, agua y aire. En el punto preciso y exacto en que estos límites llegan a su fin es cuando se habla de fronteras.

Las fronteras se caracterizan por el alto grado de vigilancia, para evitar entradas en masa de inmigrantes, de drogas, de mercaderías, etc.

Contamos con dos tipos de fronteras, las naturales (creadas por ríos, montañas, mares…) y las artificiales, creadas por el hombre.

De esta forma, gracias a las fronteras, tenemos países distintos, con leyes distintas, economías distintas (aunque después intentemos igualarlas) y sociedades distintas. Y algo que no se suele tener en cuenta: recursos distintos.

El problema de las fronteras radica en la falta de recursos, en una determinada zona geográfica no vamos a encontrar todos los recursos que podríamos encontrar en todo el mundo, y por comodidad, nos vemos obligados a globalizar el mundo, pero con fronteras.

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