Del ius utendi al capitalismo

El hombre superior ama su alma; el hombre inferior ama su propiedad.Lin Yutang

Cuando hablamos de propiedad nos referimos a el poder que tiene un ser humano sobre un objeto, un bien u otro ser vivo. Por la que se atribuye a su titular la capacidad de disponer del mismo, sin más limitaciones que las que imponga la ley.

El saber es la única propiedad que no puede perderse. Bias De Priene
La teoría de la propiedad se asienta en tres derechos:

Ius utendi
Ius fruendi
Ius abutendi

Estos tres derechos están basados en que el ser humano puede poseer cuanto quiera y utilizarlo de la forma que quiera.

El ius utendi defiende el derecho a beneficiarse de cosas, lo cual me parece una premisa completamente aceptable, y además limita ese derecho a la función social de la cosa o a los derechos de otros propietarios.

Este derecho es completamente inalienable, el ser humano necesita poseer piedras y madera para crear herramientas y productivizar.

El ius fruendi defiende el derecho de disponer de todo lo que su bien le produzca. Este derecho nace del ius utendi, ya que nace de la necesidad de saber qué hacer con la productivización de las cosas.

Este derecho es completamente admisible. Si nosotros poseemos una semilla y la plantamos y cuidamos, los frutos del árbol también entrarán en el ius utendi.

Por último tenemos el ius abutendi, que defiende el derecho a la dominabilidad de las cosas, el poder hacer lo que se quiera con ellas debido a que son de su propiedad. Por ejemplo, talar el árbol plantado o comerse sus frutos, así como traspasar la propiedad de ese árbol a otro ente.

Este derecho también es admisible, si yo he cuidado ese árbol, podré comer sus frutos, o también podré intercambiarlos por otros bienes poseibles, cubriendo mis necesidades.

El problema de la propiedad no viene de su teoría de derechos o funciones básicas, sino de el enfoque que coge con la entrada del capitalismo:

Propiedad industrial
Propiedad intelectual
Propiedad comunitaria
Propiedad privada
Propiedad pública

El simple hecho de poder poseer una marca, nombre, invento, imágenes o ideas me resulta absurdo. Realmente, esas cosas no existen, no son tangibles.

La propiedad privada o individual fue creada para poder llevar la economía a todos los aspectos de la vida del hombre. De esta forma, las tierras de la naturaleza tienen un precio y pertenecen a una persona o empresa. ¿Cómo es posible algo así? Algo que crea la naturaleza, pertenece a la naturaleza, y su explotación debe ser por el bien común, no para sacarle un beneficio económico individual, es un sinsentido.

La propiedad debería ser únicamente para satisfacer necesidades del ser humano, como alimentarse o refugiarse.

En efecto, la institución de la herencia presupone ya la propiedad privada, y ésta surge solamente con la aparición del intercambio.Vladímir Lenin

Incluso los inventos que podrían utilizarse por el bien común tienen patentes que prohíben el uso del invento durante cierto tiempo, para permitir al inventor beneficiarse económicamente de forma monopolística del bien.

Es el caso de las farmacéuticas por ejemplo. Empresas que investigan sobre una enfermedad, hallan su cura y la patentan. Durante cierto tiempo son los únicos poseedores de la cura, y nadie puede crear la misma cura, ni si quiera alguien que ni supiese de la existencia de una cura anterior. Y no podrá fabricar esa cura ni utilizarla, ni en caso de peligro de muerte.

Por lo tanto, con el monopolio de esa cura y gente moribunda, los precios de compra serán abusivos.

De esta forma, todo se ha convertido en posesión, en obtener poder económico. Todo lo que antes era naturaleza, ahora es dinero. La propiedad ha perdido su significado.

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